Cuando la mayoría de los adultos piensan en hacer ejercicio, se imaginan entrenando en un gimnasio, corriendo en la cinta o levantando pesas en la sala de musculación. Pero, para los niños, hacer ejercicio significa jugar y estar activos físicamente. Los niños hacen ejercicio en las clases de gimnasia de la escuela, a la hora del recreo, en las clases de baile o en los entrenamientos de fútbol, cuando montan en bicicleta o cuando juegan al escondite.
No es necesario esperar a que tengas un problema importante para hablar sobre lo que sientes. Puedes decir cómo te sientes en cualquier momento. Es una cosa positiva que merece la pena poner en práctica.
Un programa de entrenamiento de fuerza para niños no debe ser una versión a menor escala de un programa de entrenamiento para adultos. Los niños deben aprender la técnica adecuada, ser supervisados, tener acceso a máquinas y equipos de tamaño adecuado para su edad y saber cómo usar el equipo de manera segura.
Todos nos sentimos tristes en algún momento. Es bueno saber cómo ayudarte a ti mismo a sentirte mejor cuando estés preparado. Aquí tienes unas cuantas cosas que todos los niños deben saber.
Los niños que se mantienen activos físicamente tienen más probabilidades de estar motivados, concentrarse y tener éxito en los estudios. Y tener buenas aptitudes físicas genera confianza a cualquier edad.
A medida que crecemos, nos volvemos más hábiles al entender las emociones. En lugar de reaccionar como reaccionan los niños, podemos identificar lo que sentimos y ponerlo en palabras. Con el tiempo y la práctica, nos volvemos mejores para descifrar lo que sentimos y por qué. Esta habilidad se llama conciencia emocional.
Lo más probable es que hayas oído incontables veces que hacer ejercicio es "bueno para ti". Pero ¿sabías que también te puede ayudar a sentirte bien? Hacer la cantidad adecuada de ejercicio físico puede aumentar tu nivel de energía y hasta ayudarte a mejorar el estado de ánimo.
La vida puede traer consigo situaciones que te estresan durante unos pocos días, semanas o meses. Incluso aunque no siempre estemos pensando en el estrés, este puede ser como la música de fondo en nuestras vidas. Encontrar maneras de afrontar el estrés, incluyendo hablar con un amigo o un adulto de confianza, te puede proteger de los efectos negativos del estrés.
La mayoría de la gente sabe que el ejercicio es bueno para ellos. Mejora el sueño, te ayuda a mantener un peso saludable y aumenta los niveles de energía. Lo que usted puede no saber es que el ejercicio también ha demostrado tener impactos significativos en las personas con problemas de salud mental, particularmente depresión y ansiedad.
¿Sabías que la depresión es una de las tres principales causas de discapacidad en todas las regiones del mundo? A excepción de Asia del Pacífico, donde ocupa el cuarto lugar. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión afecta a más de 264 millones de personas a nivel global, siendo una de las principales contribuyentes a la carga mundial de enfermedades. Veamos cómo la depresión puede relacionarse con el ejercicio físico y en qué medida realizarlo puede mejorar la salud de las personas que la padecen.