Cuando de liderazgo se trata, las fórmulas no están escritas, liderar y acompañar a otros a expandir su potencial, desafiando los resultados, las capacidades y apoyando el bienestar, es el reto que permea todos los contextos, no sólo a las organizaciones.
Cuando el foco de crecimiento es la consciencia, es posible preguntarnos: ¿Cuán conscientes estamos cuando nos enfrentamos a una situación concreta en nuestro trabajo cotidiano? Para visualizarlo necesitamos una evaluación de tres dimensiones propuestas en una misma situación: la tarea en sí, el equipo o las relaciones que interactúan para resolverlo y la persona misma.
Si eres de los que pensaban que la meditación se presentaba como una solución demasiado “mística” para algo tan terrenal y mundano como nuestro ajetreado día a día, ya ves que nada más lejos de la realidad: sus beneficios son muchos y están indicados precisamente para cuando nuestras tareas cotidianas se complican y acaban afectando a nuestro bienestar. Toma nota: hay vida más allá del estrés.
Perseguir una Misión no solo nos hace más felices. También nos protege más del cambio tecnológico.
Cuando ponemos a los demás en primer lugar, establecemos conexiones más profundas y ayudamos a quienes nos rodean a evitar el agotamiento.
El liderazgo consciente permite a las personas desarrollar aprendizajes que generen un mejor impacto dentro de las empresas a través de acciones que repercuten de manera positiva en los equipos de trabajo.
Para garantizar que una empresa sobreviva de manera adecuada, el liderazgo se debe mover a través de la honestidad, el respeto y la empatía.
La pandemia nos dejó una lección que no podemos pasar desapercibida, el cambio es inminente en cualquier momento y estar preparados para él es una necesidad que las empresas deben subsanar si desean mantenerse vigentes, estables y productivas; por ello, la importancia de comenzar a preparar a su personal hacia un liderazgo consciente.
Hay ejemplos donde las empresas que cuentan con este tipo de líderes incrementaron su productividad hasta en un 25%
Según Fred Kofman, aprender a gestionar las emociones es una danza de expresión consciente, no una lucha de dominación o sumisión. Por lo tanto, el uso inteligente de la energía emocional requiere conocerla, entender sus orígenes y respetarla sin traicionar los valores y objetivos trascendentales que uno tiene. Las emociones son buenas consejeras, pero pésimas dueñas.
Un líder consciente, según Fred Kofman, es aquel que va más allá del protagonismo. Es ejemplo a seguir, al demostrar que sus acciones y valores van acordes a una misión.
Un líder consciente, según Fred Kofman, es aquel que va más allá del protagonismo. Es ejemplo a seguir, al demostrar que sus acciones y valores van acordes a una misión.